Inspirar con propósito
Conectar las actividades del equipo con una visión significativa, comunicar prioridades y ayudar a las personas a comprender cómo su contribución genera valor para clientes, compañeros y organización.
LIDERAZGO · PERSONAS · TRANSFORMACIÓN
Liderar va mucho más allá de dirigir tareas o alcanzar objetivos. Significa inspirar, desarrollar talento, construir confianza y crear las condiciones para que las personas y los equipos puedan alcanzar su potencial.
Video destacado · Reflexiones sobre liderazgo
En Arahant creemos que el desarrollo del liderazgo es fundamental para construir organizaciones más humanas, equipos más efectivos y entornos donde las personas puedan aprender, contribuir y crecer. Te invitamos a profundizar en estas ideas y explorar nuestras reflexiones sobre liderazgo y transformación.
NUESTRA VISIÓN DEL LIDERAZGO
Es desarrollar personas y crear las condiciones para que puedan crecer
El verdadero desafío del liderazgo no consiste únicamente en alcanzar resultados, sino en construir las capacidades, las relaciones y el entorno necesarios para que esos resultados sean sostenibles.
El liderazgo transformacional propone una manera de comprender la responsabilidad de dirigir personas que va más allá de asignar tareas, controlar actividades o supervisar indicadores. Liderar también significa inspirar una visión compartida, comunicar con claridad, fomentar la confianza y acompañar el desarrollo profesional de los colaboradores. Los equipos necesitan orientación y objetivos claros, pero también espacios para participar, aprender y asumir responsabilidades.
En organizaciones que enfrentan procesos de transformación digital y cambio organizacional, el liderazgo adquiere una relevancia especial. Incorporar nuevas tecnologías o modificar procesos no garantiza una transformación sostenible si las personas no comprenden el propósito del cambio o carecen de las condiciones para participar en él. La dirección ejecutiva tiene la responsabilidad de alinear objetivos, resolver impedimentos, desarrollar capacidades y generar confianza durante períodos de incertidumbre.
Otra dimensión fundamental es la motivación y el desarrollo del talento. Las expectativas profesionales, las oportunidades de aprendizaje, el reconocimiento, la autonomía y la calidad de las relaciones laborales influyen en la manera en que los colaboradores participan y contribuyen. Gestionar personas no debería reducirse a evaluaciones periódicas de desempeño o a decisiones administrativas. También requiere conversaciones frecuentes, retroalimentación constructiva y atención a las necesidades de cada integrante del equipo.
La transición desde un rol de especialista hacia una posición de liderazgo presenta desafíos particulares. Un excelente profesional técnico no necesariamente ha desarrollado todas las capacidades necesarias para liderar personas. La comunicación, la delegación, el manejo de conflictos, la toma de decisiones, el coaching y la construcción de equipos requieren aprendizaje y práctica. Por ello, el desarrollo de líderes debe considerarse una capacidad organizacional que necesita atención continua.
Finalmente, el liderazgo debe evolucionar junto con los cambios tecnológicos y las nuevas formas de trabajar. La agilidad organizacional, los equipos interdisciplinarios y el uso de inteligencia artificial plantean nuevas preguntas sobre autonomía, responsabilidad y criterio profesional. Un líder no necesita tener todas las respuestas, pero sí desarrollar la capacidad de formular mejores preguntas, facilitar conversaciones y crear contextos donde las personas puedan tomar decisiones informadas y responsables.
Liderar requiere integrar propósito, relaciones, autonomía y aprendizaje en la experiencia cotidiana de los equipos.
Conectar las actividades del equipo con una visión significativa, comunicar prioridades y ayudar a las personas a comprender cómo su contribución genera valor para clientes, compañeros y organización.
Desarrollar relaciones basadas en respeto, comunicación abierta y conversaciones honestas. Crear espacios donde las personas puedan expresar ideas, plantear dificultades y colaborar sin que cada error se convierta en una amenaza.
Delegar con claridad, establecer objetivos y proporcionar el contexto necesario para que los equipos puedan tomar decisiones. La autonomía requiere responsabilidad compartida, confianza y límites que permitan actuar con criterio.
Acompañar el crecimiento profesional mediante retroalimentación, oportunidades de aprendizaje, coaching y desafíos progresivos. Un liderazgo efectivo no solamente obtiene resultados a través de las personas: también contribuye a desarrollar sus capacidades.
Podemos evaluar a un líder por los objetivos que alcanza, pero también vale la pena observar cómo los alcanza: si desarrolla a las personas, si fortalece la colaboración, si promueve decisiones responsables y si contribuye a construir una organización capaz de aprender y mejorar. Los artículos que compartimos a continuación profundizan en estas dimensiones desde distintas experiencias y perspectivas.
Explorar artículos sobre liderazgoARTÍCULOS Y REFLEXIONES
Explora artículos escritos por Iván Ferreira sobre liderazgo transformacional, motivación, cultura organizacional, desarrollo del talento, retroalimentación, toma de decisiones y transformación de las organizaciones. Reflexiones para cuestionar nuestras prácticas y desarrollar nuevas capacidades de liderazgo.
Una transformación ágil requiere mucho más que implementar prácticas en los equipos. También supone revisar cómo se distribuyen las responsabilidades, cómo se toman las decisiones y qué condiciones organizacionales permiten a las personas desarrollar su trabajo.
En esta segunda parte, Iván Ferreira examina la importancia de organizar equipos a partir del propósito, los productos y los resultados que se desea alcanzar. La reflexión cuestiona las estructuras donde primero se agrupan especialistas y luego se intenta encontrar trabajo para esas estructuras, sin una responsabilidad clara sobre el valor entregado.
Desde la perspectiva del liderazgo, el artículo invita a comprender que desarrollar autonomía no significa abandonar a los equipos. Los líderes deben aportar dirección, establecer objetivos, facilitar la colaboración entre negocio y tecnología y crear condiciones para que la responsabilidad por los resultados pueda ejercerse efectivamente.
Muchas organizaciones adoptan Scrum, conforman equipos ágiles e incorporan nuevas herramientas sin obtener una mejora equivalente en su capacidad de entregar valor. Una de las razones es que las prácticas cambian, pero el sistema organizacional permanece esencialmente igual.
Este artículo invita a examinar las dependencias entre áreas, los tiempos de espera, las estructuras de decisión y los mecanismos que dificultan el avance del trabajo. Cuando las restricciones principales se encuentran fuera de los equipos, exigirles mayor velocidad difícilmente resolverá los problemas del sistema.
Aquí el liderazgo ejecutivo desempeña un papel decisivo. Transformar una organización requiere revisar estructuras, responsabilidades e incentivos, además de desarrollar condiciones que favorezcan la colaboración y la autonomía. El resultado que importa no es la cantidad de ceremonias ágiles, sino la capacidad de entregar valor de extremo a extremo.
La inteligencia artificial permite analizar información, encontrar patrones y producir alternativas con una velocidad extraordinaria. Sin embargo, disponer de más análisis no significa necesariamente tomar mejores decisiones. El liderazgo continúa requiriendo conocimiento del contexto, pensamiento crítico y responsabilidad.
Este artículo reflexiona sobre el riesgo de aceptar respuestas generadas por IA simplemente porque parecen completas o convincentes. En lugar de delegar el juicio, propone utilizar estas herramientas como una perspectiva adicional que permita cuestionar hipótesis, explorar escenarios y ampliar nuestro razonamiento.
Para los líderes, el desafío también consiste en proteger el desarrollo de las capacidades humanas. Si automatizamos todas las oportunidades de analizar, experimentar y aprender, podemos debilitar las competencias necesarias para evaluar los resultados de la propia tecnología. La IA debería fortalecer el criterio profesional, no reemplazarlo.
La retroalimentación es una capacidad fundamental para el desarrollo personal, profesional y organizacional. Sin embargo, muchas personas experimentan dificultades tanto para ofrecer comentarios honestos como para recibirlos de manera constructiva.
Este artículo explora la relación entre feedback, aprendizaje y mejora continua. En equipos y organizaciones, la ausencia de conversaciones claras puede impedir que se reconozcan problemas, se comprendan expectativas o se identifiquen oportunidades de desarrollo.
Para quienes desempeñan responsabilidades de liderazgo, saber proporcionar retroalimentación es tan importante como aprender a escucharla. Desarrollar estas habilidades favorece relaciones profesionales más transparentes y permite transformar observaciones sobre el desempeño en acciones concretas de mejora.
La transformación digital suele presentarse como un desafío relacionado con la modernización tecnológica, la automatización de procesos y la incorporación de nuevas herramientas. Sin embargo, las organizaciones pueden realizar importantes inversiones tecnológicas sin alcanzar los cambios esperados.
Este artículo analiza el papel del liderazgo ejecutivo y la gestión del talento en los procesos de transformación organizacional. Cuando la alta dirección no impulsa los cambios necesarios o cuando la organización no desarrolla las capacidades de sus profesionales, las iniciativas tecnológicas pueden encontrar obstáculos difíciles de superar.
La reflexión invita a comprender la transformación digital como una responsabilidad que trasciende al área de tecnología. Se necesita alineación estratégica, liderazgo activo, desarrollo profesional y una cultura que facilite el aprendizaje y la adaptación.
Las comparaciones profesionales pueden generar competencia poco saludable cuando se utilizan para establecer jerarquías o desvalorizar el trabajo de otras personas. Sin embargo, la evaluación entre pares también puede aportar información valiosa para comprender fortalezas y oportunidades de mejora.
El artículo presenta una experiencia de evaluación profesional entre colegas, orientada al desarrollo de competencias como comunicación, liderazgo y conocimiento técnico. La retroalimentación de quienes trabajan diariamente con una persona puede complementar la percepción de su responsable y ofrecer una visión más amplia de su desempeño.
Desde la perspectiva del liderazgo, estas prácticas requieren confidencialidad, conversaciones constructivas y objetivos claros. El propósito no debería ser competir por una calificación, sino utilizar información para desarrollar capacidades, reconocer fortalezas y establecer planes de mejora.
¿Cuáles son las competencias que las personas consideran más importantes en un líder? Para explorar esta pregunta, el artículo presenta los resultados de una encuesta realizada a 392 profesionales de diferentes áreas de negocio.
Entre las habilidades destacadas aparecen la capacidad de motivar, el buen relacionamiento interpersonal, el trabajo en equipo, la comunicación efectiva, la visión estratégica, la creatividad, la adaptabilidad, el liderazgo mediante el ejemplo, la mentoría y la orientación al cliente. La lista ofrece una referencia para reflexionar sobre las competencias que pueden desarrollarse de manera intencional.
El artículo propone comenzar por el autoconocimiento y complementar la autoevaluación con opiniones de otras personas. A partir de esa información, cada profesional puede construir una hoja de ruta para fortalecer sus capacidades de liderazgo. La tesis principal es que convertirse en un mejor líder requiere aprendizaje, práctica y mejora continua.
Las iniciativas de transformación digital suelen concentrarse en nuevas tecnologías, indicadores, eficiencia y reducción de costos. Sin embargo, los cambios organizacionales también afectan a las personas, sus expectativas profesionales, su motivación y su relación con el trabajo.
Este artículo reflexiona sobre el riesgo de gestionar una transformación considerando únicamente variables cuantitativas. Las métricas pueden aportar información relevante, pero no sustituyen la comprensión de las necesidades y experiencias de los colaboradores.
El liderazgo tiene una responsabilidad fundamental en la creación de un entorno donde las personas encuentren propósito, reconocimiento y oportunidades para desarrollarse. Esta perspectiva conecta motivación, gestión del talento y transformación cultural, recordando que una organización necesita involucrar a sus personas para sostener el cambio.
El liderazgo puede desarrollarse a través de experiencias que promuevan la reflexión, el diálogo y la aplicación cotidiana de valores. Las Mesas Redondas son espacios de conversación donde los participantes examinan sus actitudes y compromisos personales, aprendiendo unos de otros.
En este artículo, Iván Ferreira comparte aprendizajes obtenidos al participar y facilitar estas conversaciones. Entre los principios abordados aparecen la responsabilidad, el compromiso, la iniciativa, la integridad y la importancia de escuchar a otros sin juzgarlos.
Una de las reflexiones más relevantes para el liderazgo es la diferencia entre facilitar el aprendizaje y decirle a cada persona qué debe hacer. El facilitador contribuye a crear un espacio para que los participantes reconozcan oportunidades de mejora y definan sus propias acciones. Esta perspectiva conecta liderazgo con escucha, autoconocimiento y crecimiento.
El desarrollo profesional en organizaciones tecnológicas presenta desafíos particulares. Muchas estructuras tradicionales consideran que la promoción a un cargo gerencial es la principal alternativa de crecimiento, incluso para especialistas que desean profundizar en sus competencias técnicas.
Este artículo examina la importancia de diseñar planes de carrera que reconozcan diferentes aspiraciones, capacidades e intereses. La motivación profesional no depende exclusivamente del salario o del título de un puesto. También influyen el reconocimiento, el aprendizaje, el propósito y las oportunidades de asumir nuevos desafíos.
La reflexión plantea preguntas importantes sobre el papel de los managers y la necesidad de desarrollar habilidades específicas para liderar personas. Un excelente especialista técnico no necesariamente encontrará satisfacción ni tendrá las competencias necesarias para desempeñar una responsabilidad gerencial. Por ello, el liderazgo debe favorecer caminos de desarrollo diversos.
Los artículos de esta biblioteca abordan el liderazgo desde distintas perspectivas, pero comparten una idea: liderar exige desarrollar nuestras propias capacidades mientras contribuimos al crecimiento de otras personas. La comunicación, la motivación, la confianza, el criterio, la retroalimentación y la capacidad de adaptación son competencias que pueden fortalecerse mediante reflexión y práctica continua.
NUESTRA BIBLIOTECA RECOMENDADA
Una selección de lecturas sobre liderazgo transformacional, desarrollo de personas, motivación, cultura organizacional, confianza, inteligencia emocional y cambio. Ideas para enriquecer nuestras conversaciones y prácticas de liderazgo.
Cinco etapas para comprender el desarrollo de la influencia, desde la autoridad formal hasta la generación de resultados y la formación de nuevos líderes.
Cómo ejercer influencia hacia superiores, colegas y colaboradores, incluso cuando no se ocupa la posición más alta de la organización.
Cambios de mentalidad y comportamiento que permiten a los líderes evolucionar en organizaciones y entornos cambiantes.
Aprendizajes de Google sobre talento, cultura, transparencia, autonomía y desarrollo del desempeño de las personas.
La experiencia de Menlo Innovations en el desarrollo de una cultura de colaboración, aprendizaje, confianza y alegría en el trabajo.
Patrones y antipatrones para impulsar cambios organizacionales enfocados en valor, aprendizaje, seguridad y mejores resultados.
Cómo fomentar ambientes laborales de confianza, reducir el miedo y fortalecer la energía y colaboración de los equipos.
Enseñanzas del coach Bill Campbell sobre confianza, liderazgo, conversaciones directas y desarrollo de equipos.
Investigación sobre managers efectivos y la importancia de reconocer las fortalezas individuales y desarrollar talento.
La cultura de Netflix como referencia para explorar libertad, responsabilidad, transparencia y liderazgo basado en contexto.
Alternativas a los modelos tradicionales de presupuestación y control para favorecer organizaciones más adaptables y descentralizadas.
Combina atención plena, autoconocimiento e inteligencia emocional con el desarrollo de habilidades de liderazgo y colaboración.
Desarrollar confianza combinando apertura y buen criterio para mejorar las relaciones y la colaboración en organizaciones.
Competencias emocionales vinculadas con desempeño, comunicación, relaciones profesionales y capacidad de liderazgo.
Explora cómo las emociones de los líderes influyen en el clima de los equipos y en la efectividad de las relaciones laborales.
Investiga características de organizaciones que mejoraron su desempeño, incluyendo liderazgo, disciplina y foco estratégico.
Una invitación a transformar las quejas en acciones, desarrollar responsabilidad y construir una actitud de mejora continua.
Las obras pertenecen a sus respectivos autores y editoriales. Los enlaces permiten consultar las ediciones y formatos disponibles en Amazon.
PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LIDERAZGO
¿Se puede ser exigente y compasivo? ¿Cómo construir confianza sin perder autoridad? ¿Qué distingue a un jefe de un verdadero líder? Exploramos algunas preguntas que vale la pena hacerse cuando asumimos la responsabilidad de liderar personas.
Desde la perspectiva de Richard Boyatzis, la compasión no consiste simplemente en ser amable ni en evitar que otras personas experimenten dificultades. Significa reconocer sus necesidades, comprender sus aspiraciones y actuar para contribuir a su bienestar y desarrollo.
Boyatzis distingue entre coaching con compasión y coaching orientado al cumplimiento. El primero se interesa por los sueños, valores y visión de futuro de la persona. El segundo se concentra principalmente en corregir las diferencias entre su comportamiento actual y las expectativas de la organización.
Según su investigación, las conversaciones que conectan con las aspiraciones y posibilidades personales pueden favorecer la apertura al aprendizaje y al cambio sostenido. Esto no significa ignorar los resultados o los problemas, sino comprender que el desarrollo humano necesita algo más que señalar deficiencias.
Referencia: Boyatzis, Smith y Beveridge — Coaching With Compassion .
No. La compasión y la firmeza no son cualidades opuestas. Un líder puede comprender las dificultades de una persona y, al mismo tiempo, mantener expectativas claras, señalar incumplimientos y tomar decisiones difíciles.
Ser compasivo no significa ser permisivo. La permisividad evita las conversaciones incómodas o tolera situaciones que perjudican al equipo. La compasión reconoce la dignidad de las personas, incluso cuando es necesario corregir comportamientos, establecer límites o aplicar consecuencias.
De hecho, una conversación honesta y respetuosa puede representar una forma de compasión: ofrece a la otra persona la oportunidad de comprender el problema y mejorar.
Steve Jobs suele utilizarse como ejemplo de un liderazgo extraordinariamente exigente. Su historia demuestra que una persona con estándares elevados, visión de producto y una gran capacidad para movilizar talento puede alcanzar resultados excepcionales.
Pero debemos distinguir entre los resultados que logró y los comportamientos que contribuyeron a esos resultados. No podemos asumir que cada rasgo de su estilo, especialmente los comportamientos agresivos o humillantes que se le atribuyen, fue necesario para su éxito.
Podemos aprender de su claridad de visión, atención a los detalles, compromiso con la calidad y capacidad de cuestionar lo establecido, sin convertir la intimidación en una práctica de gestión.
La pregunta no debería ser cómo imitar la personalidad de un líder famoso, sino qué capacidades conviene desarrollar para obtener resultados sostenibles en nuestro contexto.
Una empresa puede ofrecer relaciones humanas profundas, solidaridad, apoyo y un sentido de pertenencia significativo. Pero una organización no debería confundirse con una familia.
En una familia, idealmente, el vínculo afectivo no depende del desempeño profesional ni de la rentabilidad. En una organización existen responsabilidades, compromisos contractuales, objetivos y decisiones que pueden incluir cambios de puesto o desvinculaciones.
Presentar a la empresa como una familia puede crear expectativas difíciles de sostener y, en algunos contextos, justificar exigencias personales excesivas.
Una alternativa es aspirar a construir una comunidad profesional basada en confianza, respeto, colaboración y responsabilidad mutua, con límites saludables entre trabajo y vida personal.
Sí, es posible desarrollar amistades genuinas dentro de un equipo. Sin embargo, las relaciones personales deben convivir con las responsabilidades propias de la posición de liderazgo.
Cuando alguien tiene autoridad sobre promociones, evaluaciones, asignaciones y compensaciones, existe una asimetría de poder que no desaparece por el hecho de tener amistad.
Por eso es importante evitar favoritismos, preservar la confidencialidad y aplicar criterios justos. También debe ser posible tener conversaciones difíciles sin que la amistad impida cumplir las responsabilidades profesionales.
No es necesario convertirse en una persona distante para dirigir bien. La cercanía humana es compatible con límites profesionales claros.
La investigación sobre inteligencia emocional y liderazgo identifica algunas diferencias promedio entre mujeres y hombres. Determinados estudios encuentran ventajas femeninas en algunas medidas de inteligencia emocional y liderazgo transformacional.
Sin embargo, las diferencias estadísticas entre grupos no determinan las capacidades de una persona concreta. Existen mujeres y hombres con niveles muy diferentes de autoconocimiento, empatía, regulación emocional y capacidad para desarrollar relaciones.
Además, los resultados dependen de cómo se mide la inteligencia emocional, del contexto, de las oportunidades de desarrollo y de las expectativas sociales.
La pregunta más útil para una organización no es qué género produce mejores líderes, sino cómo identificar, evaluar y desarrollar competencias de liderazgo en todas las personas, sin estereotipos.
Referencia: Metaanálisis sobre inteligencia emocional y liderazgo transformacional (2022) .
No deberían ser objetivos incompatibles, pero tampoco representan exactamente lo mismo. Un líder no necesita agradar a todas las personas ni buscar permanentemente su aprobación.
La confianza y el respeto se fortalecen cuando existe coherencia entre las palabras y las decisiones, cuando se cumplen los compromisos y se trata a las personas con justicia.
El respeto no debería confundirse con el miedo. Una persona puede obedecer porque teme las consecuencias, pero eso no significa que confíe en su líder o esté comprometida con su trabajo.
Comienza por establecer expectativas claras: qué resultados esperamos, cuáles son las prioridades, qué responsabilidades tiene cada persona y cómo evaluaremos los avances.
Luego es necesario proporcionar recursos, autonomía, retroalimentación y oportunidades para plantear dificultades. Si alguien incumple un compromiso, el líder debe conversar sobre los hechos, comprender las causas y definir acciones correctivas.
La responsabilidad no requiere humillación. Los resultados pueden exigirse mediante acuerdos, seguimiento y consecuencias proporcionales, sin recurrir a amenazas, ataques personales o intimidación.
Lo primero es evitar conclusiones apresuradas. El bajo desempeño puede tener múltiples causas: expectativas poco claras, falta de capacidades, obstáculos del entorno, exceso de trabajo, problemas de motivación o decisiones personales.
Una conversación de desempeño debería comenzar con hechos concretos, explorar las causas y establecer compromisos verificables de mejora. El apoyo puede incluir formación, acompañamiento, reorganización del trabajo o cambios de responsabilidades.
La compasión implica ofrecer oportunidades razonables de desarrollo, no evitar indefinidamente las decisiones difíciles. Si los problemas persisten, será necesario actuar de acuerdo con las políticas y responsabilidades de la organización.
No. La autonomía no es ausencia de dirección ni libertad ilimitada. Significa otorgar capacidad de decisión dentro de un contexto de objetivos, responsabilidades y límites conocidos.
Un líder puede definir qué resultados deben alcanzarse, cuáles son las restricciones y qué decisiones requieren coordinación, dejando espacio para que los equipos determinen cómo avanzar.
El liderazgo evoluciona de controlar cada actividad a establecer condiciones para la responsabilidad y el aprendizaje. El seguimiento continúa siendo importante, pero se concentra más en resultados, riesgos y obstáculos que en supervisar cada movimiento.
No necesariamente. El conocimiento técnico puede aportar credibilidad y comprensión del trabajo, pero dirigir personas requiere desarrollar otras capacidades.
Comunicación, delegación, resolución de conflictos, conversaciones de desempeño, toma de decisiones y desarrollo del talento son competencias que no siempre forman parte de una carrera de especialización técnica.
Por eso es importante preparar a las personas antes de asumir responsabilidades gerenciales y ofrecer caminos de crecimiento profesional que no obliguen a todos los especialistas a convertirse en managers.
Existen diferencias individuales de personalidad, temperamento y habilidades naturales, pero el liderazgo no es una capacidad fija reservada a determinadas personas.
Muchas de sus competencias pueden desarrollarse mediante experiencia, formación, coaching, retroalimentación y práctica deliberada. Escuchar mejor, comunicar una visión, gestionar emociones o facilitar conversaciones son habilidades que pueden aprenderse y perfeccionarse.
La cuestión no es solamente cuánto potencial tenemos al comenzar, sino qué disposición mostramos para conocernos, aprender y modificar nuestros comportamientos.
Consiste también en hacernos mejores preguntas, reconocer nuestros límites y desarrollar las capacidades necesarias para acompañar a otras personas. Un liderazgo más humano no tiene por qué ser menos exigente: puede combinar propósito, compasión, responsabilidad y compromiso con los resultados.
EL SIGUIENTE PASO
Leer, reflexionar y cuestionar nuestras creencias es importante. Pero desarrollar mejores líderes también exige llevar esas ideas a la práctica, transformar hábitos y construir nuevas formas de relacionarnos con las personas.
En Arahant buscamos contribuir al desarrollo de organizaciones donde el liderazgo inspire propósito, favorezca el aprendizaje, fortalezca la autonomía y cree las condiciones para que los equipos puedan crecer y generar valor.
Transformar organizaciones comienza por transformar nuestra manera de liderar.